GRIEGC | Las armas antiaéreas del Ejército Popular de la República
3290
single,single-post,postid-3290,single-format-standard,ajax_fade,page_not_loaded,,qode_grid_1200,qode-content-sidebar-responsive,qode-theme-ver-10.0,wpb-js-composer js-comp-ver-4.12,vc_responsive

Las armas antiaéreas del Ejército Popular de la República

Oerlikon-Semag 20 mm

Las armas antiaéreas del Ejército Popular de la República

De entre las armas antiaéreas éstas se podían dividir en dos tipos: las baterías de artillería antiaéreas, con una gran potencia de fuego; y los antiaéreos ligeros, como ametralladoras y cañones pequeños que tenían como principales objetivos la disuasión de los ametrallamientos aéreos y los ataques a baja altura. Estas últimas tenían una mayor movilidad aunque solían estar situadas en construcciones elevadas. Entre sus tareas destacaban diferentes funciones de protección, tanto de edificios céntricos y oficiales, así como de fábricas y centrales de energía o núcleos de comunicación; o incluso de las propias baterías de cañones, tanto de costa como antiaéreas. Pero lo que tenían en común estos dos tipos de armamento es que casi en su totalidad, la República las tuvo que importar (al inicio del conflicto el único cañón de campaña antiaéreo reglamentario era el cañón Skoda de 76,5 mm Modelo 1919), siendo la URSS el principal proveedor.

Cañón antiaéreo Vickers 105 mm

Cañón antiaéreo Vickers 105 mm

Según unas informaciones de agentes franquistas a principios de 1938, en Cataluña existían principalmente tres tipos de cañones antiaéreos: el cañón modelo Lander 1914 de 76,2 mm; el cañón modelo 1931 del mismo calibre (ambos de origen ruso); y el cañón Vickers de 105 mm de origen inglés. Según estas informaciones, el cañón modelo Lander 1914 (ruso) de calibre 76,2 mm con granada de metralla y tiro directo contaba con una puntería mediante goniómetro, con tubo de elevación de 60º y alcance de 6.000 metros; tratándose de material anticuado con un cierre deficiente de acero defectuoso.

Por su parte, el cañón Modelo 1931 (ruso) calibre también de 76,2 mm con granada de metralla, destacaba su dirección de tiro para telémetro, podía funcionar también para puntería directa y contaba con un tubo de elevación de 89º y un alcance de 9.000 metros.

Cañón ruso de 76,2 mm

Cañón ruso de 76,2 mm

Por último, el cañón Vickers de 105 mm de calibre, construido en Reinosa (Cantabria), disparaba granada rompedora, y contaba con dirección de tiro para telémetro y aparato de balística. También se informaba en la misma nota que en el resto de España republicana había algunos cañones Skoda y algunos otros modelos que se desconocían.

Cañón Vickers de 105 mm

Cañón Vickers de 105 mm

Referentes a las ametralladoras antiaéreas, la principal era la suiza Oerlikon, de la que existían dos tipos: una con un solo tubo, y otra con dos tubos sincronizados, pero que diferían muy poco una de la otra, ya que solo cambiaba la puntería, que en la de dos tubos iba con goniómetro y an la de uno era por medio de un alza similar a la de la ametralladora Hotchkiss calibre 20 mm. El tiro de la ametralladora Oerlikon era mediante pedal, con un alcance 2.500 a 3.000 metros y según el agente franquista habían dado más resultado como anti-tanque que como antiaérea.
Las ametralladoras antiaéreas se utilizaron en un número más elevado que las baterías de cañones en la defensa antiaérea, y eran mucho más baratas de adquirir y de transportar, con un elevado valor militar por su potencia de fuego debido a la ventaja de su movilidad, gracias al rápido desplazamiento que estas ofrecían, ya que podían cambiar constantemente de posición y sólo eran servidas por un total de cinco hombres como máximo. La llamada ametralladora Oerlikon de 20 mm, de fabricación suiza se convirtió además en el arma de defensa antiaérea más utilizada por los republicanos.

Ametralladora antiaérea Oerlikon

Ametralladora antiaérea Oerlikon

Sobre la clasificación de las baterías también se informaba en otro nota de los agentes franquistas. En esta se decía que una batería indicada por una sola cifra representaba que eran cañones Vickers de 105 mm; si eran dos cifras empezando por la unidad, representaba un cañón ruso moderno de 76,2 mm y del 1931 reformadas; y en este mismo caso, pero empezando por el número 2 suponía material ruso del año 1914, en muy mal estado y del mismo calibre de 76,2 mm. En cambio si la cantidad era de tres cifras, empezando por el número 5, quería decir que las baterías eran ametralladoras Oerlikon y de 20 mm de calibre, mientras que si empezaban por número 4, se suponía que se trataba de material Skoda.

Ametralladora antiaérea Oerlikon

Ametralladora antiaérea Oerlikon

En total, entre cañones y ametralladoras antiaéreas, los republicanos importaron un total de 355 piezas de 9 modelos y cinco calibres diferentes, resultando unas 210 piezas del tipo Oerlikon de 20 mm. Pero a pesar de las importaciones que realizó el bando republicano de armas antiaéreas, este continuó con el grave problema de la falta de defensa antiaérea en su territorio.